Un día para olvidar

Hace un par de días Ramón Calderón dijo que dimitir sería de cobardes o de alguien que oculta algo. Hoy ha dimitido.
Ramón Calderón criticó de Florentino Pérez que abandonara el barco a mitad de temporada dejando al Real Madrid en una crisis de dimensiones tremendas, y que colocara como presidente a alguien que no habían elegido los socios. Ha terminado haciendo lo mismo y colocando en la presidencia a Vicente Boluda, un total desconocido para los aficionados.
Ramón Calderón se ha ido volviendo a negar su participación y el conocimiento directo o indirecto de lo sucedido en la Asamblea de socios. Se ha ido entre lágrimas, y dándonos dos ligas, pero con una lista de errores demasiado grande para ocupar un cargo tan importante.
En definitiva, un día para olvidar.