Todavía tengo un sueño…
No, tranquilos, no me he vuelto un maquinero de un día para otro, simplemente la canción del vídeo, es una de las que suele estar en mi Ipod cuando salgo a correr o hago spining, pero el post de Enrique en el que hablaba de lo complicado que puede llegar a ser la elección de un nuevo palo, me recordó dicha canción, porque a día de hoy, si hablamos de material, yo sigo teniendo un sueño, bueno, si sólo fuese uno, que bien me iría…
Un sueño sería que todas las marcas de varillas o las marcas de palos tuviesen los mismos criterios a la hora de establecer la dureza de las varillas, ya que ahora mismo, cada marca sigue un criterio propio para determinar si sus varillas son regular, stiff, extrastiff, ladies o senior, por lo que nos podemos encontrar que lo que para una marca sería regular para otro sería stiff. Es más, entre mismos modelos de varillas, pueden haber ligeras variaciones. Y que tire la primera bola aquel que nunca haya cogido un palo y se haya preguntado eso de si esa varilla era stiff…¿No sería más sencillo dar la frecuencia de cada varilla?
Cada varilla tiene una frecuencia, y podrá variar en función del grip que le pongas, ya que si ponemos un grip de cuerda, por ejemplo, se aumentará un poco la dureza de dicha varilla, pero además, la frecuencia de la varilla también se podrá modificar por la longitud, ya que si una varilla que tenga una frecuencia inferior a la deseada, se recorta por abajo, aumentaremos su frecuencia, son lo que estaremos aumentando su dureza. Cada uno de nosotros tenemos una frecuencia de varilla con la que nos encontramos cómodos, en mi caso particular yo tengo 267 cpm, y esa es la frecuencia que siempre busco a la hora de comprar un driver, eso sí ¿me dan las marcas que me venden los drivers con las varillas dicha información?
Otro sueño sería al respecto de la longitud de las varillas, en este mismo año, ha salido al mercado el Cobra ZL o el Adams Speedline Fast 10, que presentan unas varillas de 46 y 46,125 pulgadas respectivamente, es decir, que a pocos que te despistes puedes salir a pescar con semejantes cañas de pescar…Eso sí, los drives irán largos, muy largos, al mismo tiempo, que también se perderá control. En mi caso particular, llevo una longitud de 44 pulgadas, puede que pierda algo de distancia, pero gano control, que a día de hoy lo necesito más. Y mi pregunta es la siguiente ¿qué tengo que hacer con esa pulgada y un pizco que me sobran con esos drivers de fábrica?
Pero mi verdadero sueño sería que las marcas de golf no nos diesen caldo para todos, si alguno quiere caldo que tome su ración de caldo, pero después de haberme pasado esta semana un buen rato en el taller de Rubén Boldú en el Salobre Golf, cada día tengo más claro, que a la hora de vender palos de golf, las marcas tienen que cambiar y mucho, por lo que no tiene ninguna lógica, es que si yo quiero comprar un determinado driver y disfrutarlo en pocos días, la opción más recomendable sea comprarlo como está, para luego personalizarlo a mis características de swing y mis manías varias.
En el caso particular de esta semana, estamos hablando de un driver Adams Speedline Fast 10, que había comprado en Ebay, y que había probado en mi club gracias a un socio, pero al final, resultó que la varilla S no me convencía del todo, al igual que la longitud de la varilla y el vuelo de la bola era algo más alto de lo deseado, por lo que tras conseguir una nueva varilla y una buena charla con Rubén Boldú, se puso manos a la obra con el driver, cambiándole la varilla, cortándo la nueva a la longitud deseada, poniéndole el grip Golf Pride New Decade que es mi favorito y bajando algo el swingweight para bajar algo la trayectoria de bola, para tener al final un driver con el que me encuentro más cómodo y que está mucho más acorde a lo que yo buscaba.
Y con todo esto, vuelvo a hacerme la misma pregunta que me hacía hace un par de días, ¿por qué las marcas que fabrican palos no sirven las cabezas sueltas? Cada día tengo algo más claro las características que quiero para mis palos, pero al mismo tiempo se que dichas características no son las standard, lo que me obligaría a pedirlos a fábrica, aunque lo siento, dicho proceso no es el mismo, que ir a al taller de tu clubmaker y que te los fabrique, ya que cuando el clubmaker te los hace, puedes probarlos in situ, puedes comprobar que el swingweight es el pedido, ver como sientes el palo, lo que opina el monitor, ver el vuelo de la bola y si no te convence, siempre está ahí el clubmaker para darte su valoración y en caso necesario, volverlo a trabajar en él.
Nota: agradecer desde aquí a Rubén Boldú por la atención prestada, así como la paciencia que ha tenido siempre para responder a todas mis preguntas.
Vídeo Original|Youtube

