Tiger Woods comienza el Masters ganándose a la prensa

El Lunes por la tarde un Tiger Woods con perilla se puso delante de más de 200 periodistas para su primera rueda de prensa (no, aquel intento con sus amigos delante no cuenta como prensa) desde que tuviera aquel famoso accidente de coche y que desencadenó tantas cosas. Todo hay que decirlo, todos los medios presentes en la sala eran los tradicionales y hablan exclusivamente de golf, como suele ser tradición en el Masters.
No había restricciones en los temas a tratar. Bueno, en realidad no se había dicho que los hubiera. El resultado fue una rueda de prensa con mucho decoro. Tiger estuvo relajado y confiado. Habló de una forma fluida, más que en sus dos comparecencias anteriores, y a mi parecer se ganó a muchos críticos. Un buen resumen de la rueda de prensa es la sonrisa que Tiger luce en las fotos que se sacaron. Hubo hasta un ligero sentido del humor y un sentido de respeto no sólo por el número uno, sino también por el golf. Y eso es algo de agradecer.
Woods comenzó con una ligera introducción en la que agradecía a los fans su calurosa bienvenida, y dejó notar lo ansioso que estaba por volver a la competición. Los medios no tardaron en disparar y Tiger entendió perfectamente la necesidad de responder algunas preguntas para calmar el temporal y reducir la tensión, incluso si no las respondía claramente sería mejor que nada. Ejemplo, pregunta: “¿Por qué no facilitó más información la noche que tuvo el accidente?” Respuesta: “Hice lo que me exigía la ley al pie de la letra.” Dio a conocer sus lesiones “un labio roto y dolor en el cuello” pero no reveló el origen de los daños o algo parecido.
Muchas de las preguntas fueron referidas a su comportamiento en el campo, su tiempo en rehabilitación y su respeto por el golf. Pasaron unos veinte minutos hasta que Tiger recibió la primera pregunta “suave”. “¿Cómo está tu rodilla?”. También hubo unas cuantas preguntas sobre cómo fue capaz de lidiar con una vida secreta (grandísima respuesta: “no sin arrepentimiento”) y su tiempo en rehabilitación.
Woods también expresó su agradecimiento a sus compañeros en el circuito, que son los que más han aguantado las preguntas de los medios y los fans desde que todo este asunto estallara. Y lo más importante, dijo que estaba en Augusta por un motivo: espera ganar su quinta chaqueta verde. “Voy a intentar salir adelante y ganar el Masters.” Y después de esta conferencia de prensa, parece más favorito para ganar que nunca.
Su mujer, Elin, no está ni estará en Augusta esta semana. Algo bastante lógico teniendo en cuenta toda la presión mediática que hay alrededor, mejor que se lo trague todo Tiger, ¿no?
La única pregunta que se negó a responer fue la presencia de Ambien (para el tratamiento del insomnio) la noche del accidente. Simplemente recordó que fue multado con 164 dólares por la policía, y que eso era todo. Se despidió con un “Gracias chicos” y se terminó la rueda de prensa. Ayer Tiger demostró que sabe perfectamente llevar la condición de mejor jugador del mundo y lidió con los medios con maestría. Ya lo venía haciendo desde que tuvo el accidente de coche y así ha fue ayer.
Más Información | PGA Tour