El alirón tendrá que esperar

El Barça no se ha podido proclamar campeón de Liga ante su afición porque Llorente se ha encargado de arrebatar dos puntos en la prolongación. Pep y los suyos deberán esperar, cómo mínimo, a la próxima jornada ante el Mallorca en el Ono Estadi. El club azulgrana debe conseguir sólo un punto de los nueve que quedan.
El guión comenzó cómo debía para los culés: disparo de Keita que se cuela en la meta de López tras golpear en un contrario. El Barça ganaba y la gente ya se veía con el título debajo del brazo. Pero Llorente ya avisaba que iba a ser la bestia negra de la celebración azulgrana esta noche con su empate. El Barça se quedaba atontado.
Pero los goles de Eto’o y Alves (éste tras una sensacional falta directa) devolvían la calma al electrónico del coliseo barcelonista. El Barça estaba de nuevo en posesión del título y todo el mundo se veía de celebraciones por la Canaletas. Lo que la masa blaugrana no se esperaba era una segunda mitad de jaqueca como la que hubo.
En el segundo round pasó de todo. Las ocasiones se sucedían por parte del equipo de casa pero no terminaban de materializarse. Todo esto no tenía mayor problema porque el Barça mantenía la renta de dos goles, pero todo cambió con el penalti sobre Llorente. Teixeira Vitienes expulsaba a Abidal y señalaba la pena máxima. Matías Fernández no perdonaba y los azulgrana se quedaban con 10.
El público comenzaba a ponerse nerviosísimo y veía cómo era posible que hoy no se produjese el alirón. Y tenían razón, porque Llorente, el hombre que encarnó la pesadilla culé, metía el tercero y retrasaba la celebración del título liguero hasta mejor momento. El Barça juega ahora la final de la Copa del Rey frente al Athletic en Mestalla, así que no tendrá tiempo para lamentarse por la ocasión perdida.
