Lucas Glover sólo tuvo un hoyo malo en el SBS Championship

El campeón del pasado U.S. Open, Lucas Glover, volvió a Kapalua y comenzó igual que otros años: fatal. La diferencia radica en el final de vuelta que tuvo ayer.
Glover se recuperó de un doble bogey en su primer hoyo para conseguir hacer nueve golpes bajo el par en un tramo de nueve hoyos en mitad de su ronda. Terminó con -7 (66 golpes) y el liderato por un golpe de ventaja en la primera jornada del SBS Championship.
La última vez que se clasificó para este torneo (en el que participan los ganadores del año pasado), Glover comenzó el año con cuatro bogeys seguidos. Esta vez, pegó un hierro 4 muy débil que desapareció en unos arbustos y lo llevó a cometer un doble bogey.
“Estaba apuntando a unos 8 metros a la izquierda del hoyo y la pegué 8 metros a la derecha del mismo,” dijo. “Tuve lo que merecía.”
Sin embargo se recuperó a lo grande.
Glover, que sólo hizo dos eagles en 26 torneos el año pasado, hizo dos ayer en un tramo de cinco hoyos del Plantation Course de Kapalua y que cambiaron su suerte muy rápido. Luego hizo cuatro birdies seguidos para abrir los nueve segundos hoyos y consiguió hacerse con el liderato con un chip al borde del green del hoyo 18. No se para vosotros pero estas vueltas son las que de verdad me gusta ver a mí. Ver una situación en la que dices: “Estos chicos son humanos” y luego ver como se superan a sí mismos y sacan una vuelta increíble adelante.
El australiano Nathan Green y el escocés Martin Laird, dos de los siete jugadores que debutaban en el torneo, se unieron a Dustin Johnson y Nick Watney en los 67 golpes. El campeón del pasado British Open Stewart Cink y el campeón del Masters Ángel Cabrera se quedaron en los 68 golpes. Ya veis, casi todos los ganadores de grandes el año pasado arriba en la tabla.
El campeón defensor, Geoff Ogilvy, se quedó en 69.
El viento es siempre un factor importante en Kapalua y sólo hubo dos jugadores por encima del par: Mark Wilson (74 golpes) y Heath Slocum (75 golpes).
Pero volviendo al líder. Él mismo dijo el año pasado, cuando ganó el U.S. Open, que la clave había sido el no ser muy duro consigo mismo. En este primer torneo del año se vio muy rápido si seguía esa misma estrategia y ese primer doble bogey pareció no inmutarle lo más mínimo.
“Sabía que había muchos birdies,” dijo. “Había visto algunos resultados temprano y sabía que había jugadores haciendo birdies, y jugué bien, pude conseguir algo bueno. Así que no te apresures, se paciente.”
Y los birdies y los eagles llegaron rápido.
Los jugadores comentaron que había sido un comienzo de temporada de lo más normal, incluso a pesar de que Tiger Woods estaba en el aire (aunque no presente) en Kapalua. Todos los jugadores saben que cuando vuelva a la competición el golf acaparará todos los focos, pero eso no parece afectarlos, luchan cada uno por lo suyo y se muestran optimistas para el nuevo año.
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