A vueltas con el bunker del 18 y Dustin Johnson

La imagen superior es la hoja del yardage book realizado por Strack Line para el campo de Whistling Straits 2010, el mismo que fue entregado a todos los participantes del PGA 2010 del fin de semana pasado, y como se puede observar, el bunker desde el que Dustin Jonhson jugó su segundo golpe del 18, está perfectamente señalado en el yardage book, por lo que poca defensa tiene Dustin Jonhson en este punto, más aún, cuando reconoce, que era plenamente consciente, de que en el campo de Whistling Straits no existía ningún waste area.
Ahora bien, si me pongo en la situación de Dustin Johnson después de pegar una salida que fue directamente al público, quizás es más complicado darse cuenta, que esa arena en la que reposaba su bola, la misma arena que estaba siendo pisado por numerosos espectadores, pertenecían a un bunker. Eso sí, no era la primera vez que en un campeonato los espectadores veían el desarrollo desde los bunkers.

O esta de Tiger Woods durante el play off del US Open del 2008 en Torrey Pines

No obstante, ninguno de los dos casos, a mi juicio, es tan exagerado como el del domingo de Dustin Johson, donde la gente tuvo que hacer un hueco, para que pudiese jugar su siguiente golpe, lo que hacía más complicado para el judador, el poder darse cuenta, que se encontraba en un hazard. Y todo esto nos lleva a una buena pregunta que se hacía Geoff Shackelford, ¿si Dustin Johnson no tuvo ninguna intención de mejorar su lie, por qué fue penalizado?
Traigo las imágenes de aquel famoso momento de Kenny Perry, para recordar la explicación que John Paramor, máxima autoridad a nivel europeo en cuanto a arbitraje se refiere decía esto al respecto de la situación con Kenny Perry
El tema es, ¿hay excesiva presión al poner el palo?, en otras palabras, ¿había intención?…parece que está mal, parece que el lie ha sido mejorado, pero mientras no haya intención de hacerlo, y no creo que no la había, no hay penalidad.
También cabe recordar el suceso de Rory McIlroy durante la disputa de un Masters, donde fue llamado a dar su opinión al respecto de unas imágenes donde se le veía dar una patadita a la arena, que podría ser interpretado como un gesto de enfado, acarreando penalidad o como un intento de arreglar sus huellas en el bunker, que no acarrea suspensión. En aquella situación, los árbitros creyeron a Rory McIlroy, y no hubo penalidad. En este caso particular la intención vuelve a ser importante.
Sin embargo, a pesar de que Dustin Jonhson no era incluso consciente de estar en un bunker, no se puede incluir la intencionalidad en la decisión. Como muy bien se explica en Sand Drop (blog en inglés de muy recomendable lectura sobre reglas), si Dustin Johson hubiese tenido intencionalidad de romper las reglas, habría sido descalificado por la regla 33-7, porque como bien nos recuerda, la mayoría de las descalificaciones que se producen, no es porque los jugadores estén intentando romper una regla, si no, por estar haciendo algo, que no debieran estar haciendo.
Es decir, las reglas son las reglas, y están para cumplirlas, más allá de la intencionalidad que tengamos.
Imagen| Stracka Lie
Imagen| Robert Matre

