Publicamos hoy el segundo artículo de la serie “El futuro de la F1″ dedicado a cómo serán los pilotos del mañana, tras haber publicado un primero en el que aventurábamos cómo serían los equipos de F1 de aquí en adelante y quedando pendiente el tercer artículo de la serie, dedicado a la repercusión en la categoría de la previsible evolución de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) y la FOM (Formula One Management).
Antes de comenzar a hablar sobre los pilotos de hoy y del mañana, quiero aclarar que soy de la opinión que en la F1 los que corren son los coches, no los pilotos, y que en consecuencia la F1 es más una competición de ingenieros que otra cosa. Los pilotos son piezas fundamentales para extraer del monoplaza todo su potencial, como lo son los mecánicos o los estrategas de carrera, pero no son ellos lo que hacen campeón un coche. Si acaso es al contrario, no harán ganar a un coche perdedor, pero pueden hacer perder a un coche campeón; esto ya lo decía el gran Enzo Ferrari, que en la época en la que los pilotos de la F1 empezaron a ganar grandes sueldos y a ser considerados los principales protagonistas de los GGPP, incluso por encima de sus vehículos, manifestó tajantemente: “Los pilotos son esas personas que con sus errores impiden que mis coches ganen todas las carreras”; es muy posible que algún Jefe de Equipo actual suscribiera estas palabras.

Dicho esto, también quiero dejar claro desde un principio que en mi opinión los pilotos representan gran parte del espectáculo de la F1, son los que atraen al mayor número de aficionados y acaparan los mejores y mayores espacios en los medios de comunicación a la hora de informar sobre la F1. A diferencia de otras épocas, hoy en día el título más codiciado por las escuderías de la F1 es el de Campeón del Mundo de Pilotos, por encima del título de Constructores, precisamente por su mayor repercusión mediática y por tanto publicitaria, amén de procurar lucir el preciado dorsal nº1 en la temporada siguiente. La imagen del triunfo en la F1 es hoy por hoy un piloto alzando los brazos en el podio, no un monoplaza cruzando la meta bajo la bandera a cuadros.
Y por último, soy de la opinión que el margen de un ramillete de elegidos, una importante cantidad de los pilotos de la parrilla de un GP son perfectamente sustituibles e intercambiables sin que se aprecie una merma sensible en los resultados debido a la abundancia de talento en la categoría reina y las inmediatamente anteriores. Y como consecuencia de ello, y de lo manifestado en los dos párrafos anteriores, me atrevo a afirmar que llegar a ser piloto de F1 en la actualidad, y sospecho que en los próximos años, va a depender del talento deportivo de cada piloto casi tanto como de otros factores como la imagen pública, la nacionalidad, incluso el sexo, que se van a convertir (algunos lo son ya) en decisivos a la hora de llamar la atención de los patrocinadores y por ende de los equipos.

Partamos de un análisis de la situación actual de la parrilla de pilotos de F1. Desde mi personal perspectiva y a los meros efectos de explicar cómo serán los pilotos del mañana, yo clasificaría a los pilotos de la temporada 2011 en las siguientes categorías (hay 24 porque Hispania aún no ha confirmado a su segundo piloto y Lotus Renault tiene tres):
.- Los “Pilotos franquicia”: Serían aquellos pilotos que con su sola presencia en un equipo aseguran la llegada de patrocinadores suficientes para hacerlo competitivo sin que ellos tengan que mover un dedo por conseguirlos. Junto a sus indudables méritos deportivos aportan una imagen pública atractiva para los …
Leer artículo completo en F1 al día
Ver comentarios
eCartelera: cine, películas, cartelera, novedades



Fuente:
El futuro de la F1 (II): Los pilotos del mañana